Tema 13. Víctimas del terrorismo de ETA
A.-
INTERÉS DEL DOCUMENTO
Se trata de unos gráficos de
barras y sectoriales con una naturaleza historiográfica, siendo
clave para comprender la dimensión y evolución del terrorismo de ETA. Además,
ilustra el agotamiento progresivo de la violencia, clave para analizar
el proceso de paz y la disolución final de la banda.
B.-
IDEAS PRINCIPAL Y SECUNDARIAS
Los documentos hacen referencia por
un lado a las víctimas mortales del terrorismo de ETA entre 1968 y 2010
y por otro al componente civil, militar y político, así como a la
distribución de víctimas entre hombres y mujeres.
En el gráfico de barras
aparece el número de víctimas mortales de ETA (854) por años. Destacan
especialmente los años de la Transición, con 77 y 95 muertos entre 1979
y 1980. Especialmente cruentos fueron los años 80, ya en democracia, conocidos
como los “años del plomo”. Desde los años 90, con el
rechazo de la mayoría de la sociedad vasca al terrorismo, así como la lucha de
las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (Policía y Guardia Civil)
descabezando las cúpulas terroristas y deteniendo a sus dirigentes (Bidart,
1992), así como la lucha contra el entramado de financiación de la banda
terrorista (desmantelamiento KAS y cierre del periódico “Egin”), se
aprecia una disminución progresiva en el número de asesinatos, hasta el “alto
el fuego permanente” de enero de 2011 y el “cese definitivo” de la
actividad terrorista en octubre del mismo año.
En los gráficos sectoriales,
destaca un número significativamente alto de miembros de las Fuerzas Armadas
y de cuerpos policiales con 501 muertos, seguido de civiles (321) y políticos
(32), destacando los casos de Gregorio Ordóñez, Francisco Tomas y Valiente,
Ernest Lluch y Miguel Ángel Blanco que logro unir a las fuerzas políticas y a
la sociedad española y vasca en el llamado “Espíritu de Ermua”. Llama
la atención también el número de hombres (771) en relación con el de mujeres
(58) asesinadas.
Por otro lado, hay que señalar que
aparecen las diferentes treguas de la banda terrorista. Ocho en el
ámbito español y dos de ámbito limitado.
C.-
CONTEXTO HISTÓRICO
Los gráficos se
contextualizan desde el tardofranquismo, pasando por la Transición
y los distintos gobiernos democráticos, hasta la desaparición definitiva
de ETA en 2011, permitiendo analizar la evolución del terrorismo en
España y su impacto político y social.
a) Nacimiento de
ETA y primeros atentados
Para comprender la
evolución de ETA es necesario remontarse a 1952, cuando un grupo de
jóvenes nacionalistas vascos procedentes de familias burguesas creó de forma
clandestina EKIN (“actuar”), una organización dedicada inicialmente a la
formación ideológica. Tras un breve acercamiento al PNV a través de su
organización juvenil EGI, EKIN se distanció de este partido y, en 1959,
dio lugar a la creación de Euskadi ta Askatasuna (ETA).
El objetivo
principal de ETA era la recuperación del nacionalismo histórico inspirado en Sabino
Arana, con la finalidad de lograr la independencia del País Vasco y la
unidad de Euskal Herria, así como la defensa de la lengua y las
tradiciones vascas reprimidas durante el franquismo.
En los primeros
años, ETA combinó la propaganda con acciones violentas. En 1961 intentó
descarrilar un tren que transportaba veteranos franquistas, lo que provocó una
fuerte represión. En 1965, durante su IV Asamblea, la
organización adoptó definitivamente la lucha armada mediante la estrategia de acción–represión–acción,
con el objetivo de movilizar a la sociedad vasca contra el régimen.
El 7 de junio
de 1968, ETA asesinó al guardia civil José Pardines, primera víctima
mortal de la banda, y dos meses después al jefe de la Brigada Político-Social
de San Sebastián, Melitón Manzanas, lo que llevó al franquismo a
decretar un prolongado estado de excepción.
b) Década de los
años 70
Durante los años
setenta ETA incorporó el secuestro y la extorsión económica como
métodos habituales. El secuestro del cónsul alemán Eugenio Behil en 1970
coincidió con el Proceso de Burgos, en el que varios miembros de ETA
fueron condenados a muerte, penas que finalmente fueron conmutadas ante la
presión social e internacional.
La financiación de
la banda se consolidó mediante atracos, secuestros y el cobro del llamado “impuesto
revolucionario”.
En 1973,
ETA asesinó al presidente del Gobierno Luis Carrero Blanco, y en 1974
cometió su primer atentado indiscriminado en la cafetería Rolando, con
numerosas víctimas civiles.
Durante la Transición,
pese a la amnistía de 1977, la recuperación de la ikurriña y el
reconocimiento del euskera, ETA no redujo su actividad. Entre 1977 y 1978
la violencia se intensificó, con cerca de 300 atentados, lo que explica
los picos de víctimas reflejados en el gráfico durante esos años.
c) Década de los
años 80
Los años 80
fueron el periodo más sangriento de ETA, conocidos como los “años del plomo”,
ya en plena democracia. La banda amplió su radio de acción fuera del País
Vasco, destacando los atentados de la Plaza de la República Dominicana
(1986), Hipercor (1987) y la Casa Cuartel de Zaragoza (1987).
Paralelamente, se
reforzó la cooperación internacional, especialmente con Francia, que
desde 1984 comenzó a conceder extradiciones. En el ámbito político se
firmaron acuerdos como el Pacto de Madrid (1987) y el Pacto de Ajuria
Enea (1988), que unieron a las fuerzas democráticas contra el terrorismo.
En 1989 se
celebraron las conversaciones de Argel, que condujeron a una breve
tregua. En este contexto se produjo también la actuación ilegal de los GAL
(1983-1986), impulsados desde sectores del Ministerio del Interior, lo que
supuso una grave vulneración del Estado de derecho.
d) Década de los
años 90
En 1992, la
detención de la cúpula de ETA en Bidart supuso un golpe decisivo. La
banda respondió intensificando la kale borroka, los secuestros y los
atentados selectivos contra políticos, juristas y fuerzas de seguridad.
Destacan los asesinatos de Gregorio Ordóñez, Tomás y Valiente y Ernest
Lluch.
El secuestro más
prolongado fue el de Ortega Lara, liberado en 1997 junto a Cosme
Delclaux, año en el que el asesinato de Miguel Ángel Blanco provocó
una movilización social sin precedentes y el llamado Espíritu de Ermua,
que marcó un punto de inflexión en el rechazo social al terrorismo.
e) Últimos
movimientos de ETA
Desde el año 2000,
con el Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo entre PP y
PSOE, se intensificó la presión policial, judicial y política sobre ETA y su
entorno, con la ilegalización de HB y EH. Los intentos de diálogo de 2005-2006,
que llevaron a un alto el fuego permanente en 2007 no evitaron nuevos atentados
en 2010 (gendarme francés).
Finalmente, ETA anunció en 2011 el cese definitivo de su actividad armada, entregó las armas en 2017 y se disolvió en 2018, poniendo fin a una trayectoria de más de cinco décadas de violencia, con 854 víctimas mortales y más de 3.500 atentados.
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